Historia
El nombre es el agua
El topónimo viene del árabe الساقية (as-sāqiya), «la acequia»: la que da de beber, la reguera. En la documentación medieval aparece como qaryat al-sāqiya, la alquería de la acequia. Es decir, el asentamiento no tomó el nombre de un santo, ni de un señor, ni de un accidente del terreno, sino del canal que lo hizo posible.
La ocupación de esta ladera es muy anterior. Pasaron por aquí romanos y llegaron después los repobladores cristianos, pero la huella profunda —la que todavía se ve en el trazado de las huertas, en los cultivos y en la red de canales— es andalusí. Buena parte de las acequias que riegan hoy siguen el mismo recorrido que trazaron entonces.
1569: el pueblo como cuartel
Durante la rebelión de los moriscos de mediados del siglo XVI, Acequias dejó de ser un sitio tranquilo. Su emplazamiento, alto y con buena visibilidad sobre el valle, lo convertía en una posición defensiva aprovechable. En 1569 el duque de Sessa, enviado por don Juan de Austria, instaló allí sus tropas y transformó el lugar en campamento y presidio militar, con la intención de aliviar el acoso que sufría Órgiva.
Acequias y El Padul funcionaron entonces como puntos de abastecimiento, vigilancia y refuerzo de tropas. La iglesia sufrió daños durante el conflicto. Terminada la sublevación, en 1570, la población morisca del valle fue deportada hacia el interior de la península.
Es el más septentrional de los lugares de Lecrín, sobre una colina aluvial, de clima riguroso y vientos fuertes. Buen emplazamiento como paisaje, y antiguamente también como ventaja defensiva. Descripción recogida en la guía del Valle de Lecrín, adurcal.com
Camino de paso
Durante siglos, por aquí pasaron los viajeros que iban hacia Motril. El Valle de Lecrín fue siempre un corredor natural entre la vega de Granada, la costa y la Alpujarra, y los caminos reales que lo atravesaban necesitaban puntos de descanso y vigilancia. Ese tránsito explica parte del tamaño y la importancia relativa que tuvo un pueblo hoy pequeño.
Del pasado andalusí quedan además restos de aljibes en la parte de levante del casco, por donde el pueblo fue creciendo, y la memoria de varios antiguos cementerios musulmanes, uno de ellos donde después se levantaron las escuelas.
Municipio propio hasta 1967
Acequias tuvo ayuntamiento, administración y término propios hasta 1967. Ese año se fusionó con Chite, Mondújar, Murchas y Talará en el nuevo municipio de Lecrín; Béznar se incorporaría seis años más tarde. La economía era agrícola: almendro, olivo, cerezo, membrillo, y algo de industria ligada al barro, con un tejar y una fábrica de ladrillos.
Hubo también familias con patrimonio considerable. La de doña María de Blanes poseía las mejores tierras de cultivo del término y varios molinos; su casa señorial sigue en pie, rehabilitada.
Vaciarse y volver a llenarse
La segunda mitad del siglo XX se llevó a buena parte de la población, como en tantos pueblos pequeños de la provincia. El censo bajó hasta cifras de dos dígitos. La recuperación llegó por una vía inesperada: compradores europeos, sobre todo británicos, que encontraron aquí casas asequibles, silencio y una hora de coche hasta Granada, la costa o la nieve.
El resultado es un pueblo de censo corto y composición mezclada, donde el padrón oficial y la gente que realmente duerme allí cada noche no siempre coinciden. Las cifras que circulan varían bastante según la fuente y el año; conviene tomarlas como orden de magnitud, no como dato exacto.
El agua, otra vez
Las acequias tradicionales del valle no son solo un método de riego. Al circular a cielo abierto y filtrar, recargan los acuíferos, drenan las lluvias torrenciales y sostienen buena parte de la biodiversidad de las laderas. Cada vez que se plantea sustituirlas por tubería —más eficiente sobre el papel— aparece el mismo debate: se gana agua en el cálculo y se pierde paisaje, acuífero y patrimonio.
Las comunidades de regantes del valle llevan años defendiendo su conservación. Es, probablemente, la discusión más viva que tiene hoy un pueblo que se llama como ellas.
De dónde sale todo esto
Esta página resume información publicada por la guía del Valle de Lecrín de adurcal.com, el Ayuntamiento de Lecrín, el Patronato de Turismo de Granada y el artículo de Wikipedia sobre la localidad, además de trabajos sobre los habices y las alquerías moriscas del valle. Si conoces la historia local de primera mano y ves algo que corregir o ampliar, dínoslo.